Guía completa de El Calafate: qué ver, qué hacer y consejos para visitar el glaciar más famoso de la Patagonia
El Calafate es una de esas ciudades que existen gracias a un fenómeno natural extraordinario. Ubicada en el extremo sur de la Argentina, a orillas del Lago Argentino, esta pequeña localidad patagónica se ha convertido en el punto de partida obligado para conocer el Glaciar Perito Moreno y el Parque Nacional Los Glaciares. Si estás planificando un viaje a la Patagonia, aquí encontrarás todo lo que necesitas saber para aprovechar al máximo tu visita.
¿Dónde queda El Calafate y cómo llegar?
El Calafate se encuentra en la provincia de Santa Cruz, a 50° de latitud sur, lo que la convierte en una de las localidades habitadas más australes del planeta. La forma más práctica de llegar es en avión desde Buenos Aires, con vuelos directos de aproximadamente tres horas al Aeropuerto Internacional Comandante Armando Tola. No existen vuelos internacionales directos, por lo que todos los viajeros extranjeros deben hacer escala en Buenos Aires o, en algunos casos, conectar desde Ushuaia o Bariloche con vuelos internos.
Desde el aeropuerto hasta el centro de El Calafate hay unos 20 km, y el traslado se hace en minibuses o transfers privados. También es posible llegar en autobús de larga distancia desde otras ciudades patagónicas, aunque las distancias son considerables.
El Glaciar Perito Moreno: la estrella indiscutida
El Glaciar Perito Moreno es la razón principal por la que miles de viajeros llegan cada año a El Calafate. Se trata de una masa de hielo de aproximadamente 250 km² de superficie, con un frente de 5 km de ancho y paredes que alcanzan entre 60 y 74 metros de altura sobre el agua. Forma parte del Parque Nacional Los Glaciares, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981, que protege 726.927 hectáreas de bosques, montañas y campos de hielo.
Lo que hace único a este glaciar es que, a diferencia de la mayoría de los glaciares del mundo, no está en retroceso. Los científicos lo consideran en estado de equilibrio, lo que significa que avanza y se desprende a un ritmo similar. Este fenómeno produce las famosas rupturas, cuando enormes bloques de hielo se derrumban sobre el Lago Argentino con un estruendo que se escucha a kilómetros de distancia.
El glaciar se encuentra a unos 80 km de El Calafate por la Ruta Provincial 11, un recorrido de aproximadamente una hora y media por la estepa patagónica con vistas al lago. La mayoría de los visitantes contratan excursiones organizadas que incluyen transporte, entrada al parque y guía.
Actividades en el glaciar: desde pasarelas hasta trekking sobre el hielo
La experiencia más accesible es la visita a las pasarelas del parque, un sistema de senderos y miradores que ofrecen vistas frontales del glaciar desde distintos ángulos y distancias. Es una actividad apta para toda la familia y no requiere ningún nivel de condición física especial.
Para quienes buscan algo más intenso, existen dos opciones de trekking sobre el hielo. El Minitrekking consiste en una caminata guiada de aproximadamente una hora y media sobre el glaciar con crampones, apta para personas de 10 a 65 años. El Big Ice es una expedición más exigente de unas tres horas y media sobre el hielo, restringida a participantes de 18 a 50 años. Ambas experiencias incluyen un paseo en barco que pasa frente a la pared sur del glaciar. Agencias especializadas de la zona gestionan toda la logística, desde el equipo hasta los guías de montaña.
Más allá del Perito Moreno: qué más hacer en El Calafate
Aunque el Perito Moreno acapara la atención, la zona ofrece mucho más. Una navegación por el brazo norte del Lago Argentino permite visitar los glaciares Upsala y Spegazzini, este último con paredes de hasta 130 metros de altura. El recorrido en barco entre icebergs y canales rodeados de bosque es una experiencia en sí misma.
A dos horas y media por ruta hacia el norte se encuentra El Chaltén, la capital nacional del trekking, donde los senderos conducen a las bases del Monte Fitz Roy y el Cerro Torre. También vale la pena visitar alguna estancia patagónica para conocer la cultura rural de la región, con cabalgatas, asados al palo y demostraciones de esquila.
En el pueblo, la gastronomía ha crecido notablemente: el cordero patagónico asado a fuego lento es el plato insignia, complementado por truchas, cervezas artesanales y productos elaborados con el fruto del calafate, una baya nativa que según la leyenda local garantiza el regreso de quien la prueba.
¿Cuándo ir y cuántos días dedicar?
La temporada alta va de octubre a marzo, con los meses de diciembre a febrero como los más demandados por las largas horas de luz y temperaturas más agradables, aunque «agradable» en Patagonia significa alrededor de 15°C con viento. Las temporadas intermedias (octubre-noviembre y marzo-abril) ofrecen precios más bajos y menos multitud.
Para una visita completa, lo recomendable es dedicar al menos tres o cuatro días: uno para el Perito Moreno con trekking, otro para la navegación a los glaciares del brazo norte, y uno más para El Chaltén o actividades en la zona. Una buena referencia para planificar las excursiones es Calafate Tours, que ofrece el catálogo completo de actividades disponibles en la región.
Consejos prácticos
La ropa de abrigo cortaviento es imprescindible en cualquier época del año. El viento patagónico es constante y puede hacer que la sensación térmica baje considerablemente. Es importante llevar capas, gorro, guantes y calzado resistente, especialmente si se planea hacer trekking. El efectivo puede ser necesario en algunos comercios, aunque la mayoría acepta tarjetas. La entrada al Parque Nacional se paga por separado y conviene llevar el comprobante si se planea volver al día siguiente, ya que el segundo ingreso tiene descuento.
El Calafate es uno de esos destinos donde la naturaleza se encarga de ofrecer el espectáculo. Solo hay que llegar, abrigarse y dejarse impresionar por una de las formaciones de hielo más impactantes del planeta.